viernes, 15 de julio de 2016
En la desesperación: infierno acné
Es horrible estar bombardeada continuamente por la perfección física del resto de las personas a través de la televisión, el cine, las revistas, etc. más aun cuando estás bajo una condición física que no logras controlar, y sobre la cual sabes que existe algún tipo de solución, aunque aun no ha sido revelada para ti.
Tengo 30 años. En mi adolescencia no sufrí de acné, a medida que fui creciendo de vez en cuando me salía un granito en la cara manejable y aceptado como una condición normal. Sin embargo, después de los 25 años, tras ser madre, cambió todo. Comenzaron a salir granos en mi cara, muchos, y luego granos grandes (comedones) y pronto el asunto acné se volvió incontrolable. Tenía la cara enrojecida, pero ¿saben? lo fatal no es como te ves, sino el cómo te sientes a raíz de eso, y me sentía terrible. Me bajó una depre, no quería salir de la casa, pero tenía que hacerlo, como madre debía responder a las obligaciones propias del cargo, además de las responsabilidades profesionales.
No quería ir al médico, puesto que siempre he sentido recelo por ellos y por los medicamentos y sus químicos, que te sanan de una cosa y te enferman de otra. Pero la desesperación era tal que decidí ir al médico y entre el millón de exámenes que tuve que realizar, el de la resistencia a la insulina fue el que tuvo un fallo, así que el doc me dijo nada de azúcar y a tomar un regulador de azúcar en el cuerpo, y para complementar el tratamiento para el acné, isotretinoina. Yo sabía que el medicamento regulador de la insulina y la isoblabla tenían fuertes efectos secundarios en el hígado, sin embargo decidí, dadas la desesperación, omitir los posibles inconvenientes, entonces comencé mi tratamiento. No puedo decir que fue un progreso mágico, de hecho, creo que si hubo alguna mejora se debió al cambio de alimentación que tuve y la actividad física que paralelamente tuve que desarrollar. Los medicamentos los tomé sagradamente, y como dije, sin cambios milagrosos, hasta que empecé a tener molestias en la zona del hígado y por iniciativa propia dejé de tomarlos.
No me pasó eso que se comenta mucho en internet de que dejas de tomar la isoblabla y tu cara muta exageradamente. Todo siguió tal cual, no tenía comedones tan seguido, pero el acné aun era destructivo y mi cara no mejoraba notoriamente. Como les decía atribuyo la leve mejoría a los cambios alimenticios (no azúcar, no lácteos ni grasas saturadas).
Y entonces seguí sufriendo, leí montones de artículos al respecto, probé vinagre de manzana y bicarbonato (no lo prueben si tiene la piel hipersensible como la mía), pero no había progreso.
Hay que tener en cuenta el tipo de piel, podemos tener piel grasa, o mixta, sensible o hipersensible y hay que usar los productos adecuados, ya que mientras más irrites tu piel, mayor acné vas a tener.
Entonces qué hice... pues seguí leyendo y decidí que si iba a solucionar el tema debía invertir, entonces leí que un producto de limpieza de la marca Avene era adecuado para lo que necesitaba, leí varias referencias y todas apoyaban el producto, por ende decidí comprarlo y claro, al principio pensé que era una estafa y me hacia mal, porque tenía más granitos pequeños... pero, estaba utilizándolo mal. Esto porque el producto debe usarse en pequeñas cantidades y debe aclararse con agua, y recién ahí aplicarlo en la cara. Entonces, comedones ya no más, pero siguen los granitos, aunque en una escala mínima en relación a como los tenía antes. También decidí complementar el tratamiento con Effaclar Duo de La Roche Posay, lo uso de forma focalizada, el los granitos, ayuda a que se acelere el proceso de secamiento, y como es desincrustrante, saca el exceso de grasa que tapa el poro y desinflama el grano. No es mágico ni ultra veloz, pero ayuda bastante.
Y mi último descubrimiento para las cicatrices y compensar el enrojecimiento fue lo más barato y sencillo que pude encontrar. Comencé a ponerme en las partes enrojecidas un resto de crema para coceduras e irritación que usaba para el poto de mi hija cuando era bebé, y magia, el nivel de enrojecimiento bajó ene, esto porque tiene aceite de hippoglossus, vitamina A y D, y además Zinc (el zinc favorece la inmunidad), el zinc también comencé a tomarlo como suplemento alimenticio. Aun falta harto que mejorar y avanzar, pero la mejora ha sido notoria desde que comencé esta cruzada hasta ahora.
Quise compartir mi historia para colaborar con otras personas que estén pasando por algo similar, en el proceso de lectura en búsqueda de ayuda esperaba encontrar ayuda de gente real, de alguien que me contara como había mejorado, pero me costó encontrar a algo así, si tienen preguntas encantada estaré en responderlas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)